Muy buenos días.
Señor Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa;
Señores gobernadores;
Señores legisladores;
Señoras y señores:
No hay desarrollo posible sin infraestructura.
Gracias al esfuerzo de muchos mexicanos, nuestro país cuenta ya con una
extensa infraestructura de comunicaciones y transportes.
Sin embargo, el crecimiento de la economía y del comercio exterior e
interior a una tasa mayor que la inversión hecha en el sector durante
los últimos años, y el avance tecnológico, obligan hoy
al Gobierno de la República a realizar un gran esfuerzo para poner nuestra
infraestructura al día. Las estrategias y líneas de acción
más importantes para lograrlo quedaron plasmadas en el Plan Nacional
de Desarrollo.
El Programa Nacional de Infraestructura, conforme a sus instrucciones, señor
Presidente, es resultado de un intenso esfuerzo de coordinación entre
diversas dependencias de la Administración Pública Federal, aquí
representadas. En lo que toca a los temas de la Secretaría de Comunicaciones
y Transportes, éstos fueron ampliamente discutidos y consensados con
los usuarios del sector privado y con los gobiernos de los estados.
La infraestructura de comunicaciones y transportes es esencial para la productividad
y competitividad de la economía nacional. Es, también, indispensable
para el desarrollo de todo tipo de actividades de la sociedad, para el bienestar
de las personas y sus comunidades, y como elemento fundamental para reducir
la pobreza que prevalece en el país.
Por las redes entrelazadas de los distintos tipos de transporte fluye el comercio
nacional e internacional; los insumos para las industrias; las mercancías
terminadas a sus destinos dentro y fuera del país; el transporte de quienes
se mueven de un lugar a otro, incluido el turismo interno y externo, que ha
crecido con gran dinamismo y seguirá aumentando en los próximos
años.
La infraestructura de telecomunicaciones es la base tecnológica de la
civilización del siglo XXI. Contar con redes eficientes de telecomunicaciones
no sólo es imprescindible para el crecimiento de la economía y
para reducir costos de los intercambios financieros y comerciales, sino para
mejorar la calidad de la educación en todo el país, elevar el
nivel de vida de las familias y reducir la desigualdad y la pobreza.
Según datos del Foro Económico Mundial, México se encuentra
en el lugar 64 de 125 países en materia de infraestructura general, y
a la mitad de la tabla en infraestructura de comunicaciones y transportes. El
hecho mismo de que países con menores ingresos per cápita ocupen
hoy un mejor lugar que nosotros, nos confirma que con las acciones planteadas
en el Programa, al final de la presente administración México
se ubicará como uno de los líderes de Latinoamérica en
infraestructura.
Los objetivos del sector comunicaciones y transportes son incrementar la cobertura
geográfica y social de la infraestructura y mejorar su calidad y eficiencia.
De esta manera, terminaremos la modernización de corredores troncales
estratégicos que cruzan el país a lo largo y a lo ancho, como
el Mazatlán-Matamoros, el Manzanillo-Tampico, el México-Puebla-Progreso,
el Peninsular de Yucatán, el Circuito Transístmico, por mencionar
sólo algunos que tendrán un efecto muy importante en el desarrollo
de las regiones y en la eficiencia de la economía en su conjunto.
Este esfuerzo incluye la construcción de libramientos y accesos en las
principales ciudades del país para facilitar el flujo vehicular, permitir
que se conserve en mejor estado la infraestructura urbana y reducir los accidentes.
Cabe destacar que en el Programa se plantea asignar los recursos de manera más
eficiente mediante la planeación y ejecución de proyectos completos.
Estamos hablando, señor Presidente, señoras y señores,
de concluir 100 proyectos carreteros durante el presente sexenio.
En el campo, el aislamiento define a la marginación. Quien no tiene acceso
a los servicios básicos, a los mercados y a la información, se
encuentra lejos de las oportunidades y, por tanto, permanece inevitablemente
en la pobreza. Por eso, este Programa da una gran importancia a la construcción
y mejoramiento de caminos rurales y alimentadores.
Con el propósito de cerrar la brecha entre los recursos fiscales disponibles
y los requeridos, se han diseñado modelos de asociación de capital
público y privado en materia de concesiones y aprovechamiento de activos.
Estos modelos se aplicarán invariablemente en condiciones de transparencia
y fomento de la competencia en beneficio de los usuarios.
Con la combinación de recursos públicos y privados, y con la planeación
sexenal que nos ha instruido usted, señor Presidente, su gobierno llevará
a cabo el programa carretero más extenso que se haya planteado administración
alguna.
Este programa incluye conservación de la red federal, modernización
estratégica de la misma, libramientos y accesos, carreteras interestatales,
obras complementarias federales y caminos rurales y alimentadores.
En conjunto, el Programa Carretero 2007-2012 considera inversiones por 287 mil
millones de pesos para la conservación de la totalidad de la red federal
de carreteras, y para la construcción y ampliación de 17 mil 598
kilómetros. La mayor parte, 12 mil kilómetros, corresponden a
los 100 proyectos carreteros completos ya mencionados.
Finalmente, pero no menos importante, 4 mil de los kilómetros que se
construirán y ampliarán en este periodo corresponden a caminos
rurales y alimentadores.
De la inversión mencionada, se estima que el 55 por ciento provendrá
de recursos públicos, y el resto del sector privado. De hecho, señor
Presidente, señoras y señores, hoy mismo se presentarán
en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes las ofertas para la
licitación del primer paquete de aprovechamiento de activos carreteros.
La estrategia en materia de infraestructura ferroviaria y multimodal buscará
fomentar la ampliación del sistema y su vinculación con las demás
redes de transporte.
Promoveremos que la ampliación de vías férreas supere las
limitaciones que impone todavía el trazo radial, que parte de la ciudad
de México, mediante una nueva estructura de conexiones regionales. A
los ocho corredores multimodales que existen a la fecha, se plantea añadir
diez más para 2012.
Con las inversiones planeadas por los concesionarios, la velocidad promedio
del transporte ferroviario de carga se elevará en dos tercios durante
la presente administración, lo que aumentará significativamente
la eficacia de este sistema de transporte.
Adicionalmente, mejoraremos de manera sustancial la convivencia entre el ferrocarril
y los ámbitos urbanos, mediante obras como pasos a desnivel y confinamientos
de vías, entre otras, con lo que se evitarán accidentes y se dará
mayor fluidez al tráfico urbano.
En este contexto, daremos un impulso especial al desarrollo de trenes suburbanos
e interurbanos para el transporte de pasajeros. En este sexenio se pondrá
en operación la primera etapa de los tres primeros trenes suburbanos
de la Zona Metropolitana del Valle de México, que beneficiarán
potencialmente a 15 millones de personas.
En total, en ferrocarriles se estima una inversión de 49 mil millones
de pesos a precios actuales, 27 mil de recursos públicos de los tres
órdenes de gobierno y 22 mil de capital privado.
Por lo que hace a la infraestructura portuaria, se aumentará significativamente
la capacidad de Manzanillo en el Pacífico, Veracruz en el Golfo de México,
y Puerto Morelos en el Caribe. Otros 22 puertos serán modernizados y
ampliados. Con este incremento en la infraestructura, se mejorará la
capacidad instalada para el manejo de contenedores, que pasará de cuatro
a más de siete millones de unidades, y se fortalecerá el sistema
de transporte multimodal, de manera que se reduzcan costos para las empresas.
Asimismo, se impulsarán los puertos con vocación turística
mediante la construcción de 13 nuevos muelles para cruceros, como los
de Guaymas, Manzanillo y Punta Brava, este último en el estado de Quintana
Roo.
La inversión estimada en puertos será de 71 mil millones de pesos
en los seis años, de los cuales 55 mil serán de origen privado.
La dinámica sin precedente que presenta la demanda de servicios aéreos
requiere cuantiosas inversiones en los aeropuertos para evitar su saturación,
ampliar y modernizar la infraestructura y los servicios que ofrecen, y mejorar
así la competitividad del país.
En particular, se mejorará la interconexión de toda la red aeroportuaria,
se desarrollarán más aeropuertos regionales y se pondrá
especial atención en potenciar el desarrollo de corredores turísticos.
Se planea construir tres nuevos aeropuertos y se ampliarán otros 31,
promoviéndose el desarrollo de instalaciones especializadas. En conjunto,
estas acciones fomentarán la competencia entre aeropuertos, en beneficio
de los viajeros. Los recursos provendrán principalmente del sector privado.
En atención a sus instrucciones, señor Presidente, se dará
solución definitiva al crecimiento de largo plazo de la demanda de servicios
aeroportuarios en el Valle de México y el centro del país.
Finalmente, en telecomunicaciones se prevé una importante inversión
privada en infraestructura, de alrededor de 264 mil millones de pesos. Ello
redundará en una mayor cobertura tanto de líneas fijas como móviles.
En comparación con las cifras de 2005, en el Programa se estima que los
teléfonos fijos por cada 100 habitantes pasarán de 19 a 24, y
los móviles de 45 a 78.
Promoveremos un crecimiento sustantivo en el servicio de telecomunicaciones
de banda ancha, especialmente en localidades de escasos recursos. Esperamos
pasar de 3.5 usuarios por cada 100 habitantes en 2006, a 22 en 2012. Por otra
parte, se plantea la ambiciosa meta de que el uso de internet crezca de 20 millones
de usuarios en 2006 a 70 millones al término de esta administración.
Señor Presidente de la República, señoras y señores:
Desde el punto de vista del sector comunicaciones y transportes, hace muchos
años que no existían condiciones tan favorables para dar un impulso
generalizado al desarrollo de la infraestructura.
La estabilidad macroeconómica nacional, la liquidez de los mercados financieros
internacionales y las perspectivas de una mayor captación de recursos
mediante la reforma fiscal, se conjugan con esquemas viables de asociación
con el sector privado, con la disponibilidad de proyectos rentables, con la
existencia de activos productivos y con el interés de inversionistas
nacionales e internacionales, empresas operadoras de infraestructura y financieras,
en participar en proyectos de este tipo en México.
En estas condiciones, el Programa Nacional de Infraestructura es un planteamiento
viable para incrementar la competitividad y la eficiencia de la economía,
así como para reducir desequilibrios regionales y, muy importante, para
combatir la pobreza en nuestro país.
El cumplimiento de este Programa que hoy damos a conocer a la sociedad, es compromiso
de todos quienes laboramos en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Muchas gracias.